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Cómo controlar el colesterol con Té verde y Levadura roja de arroz

Mantén a raya el colesterol con Té verde y Levadura roja de arroz

Llegas a tu revisión anual sintiéndote estupendamente. Tienes energía, descansas razonablemente bien y, a simple vista, dirías que tu salud es de hierro. Sin embargo, cuando el especialista despliega los resultados de tu analítica de sangre, frunce levemente el ceño y pronuncia esas palabras que a tantos nos resultan familiares: Tienes el colesterol un poco alto, debemos empezar a cuidarlo.

En ese instante, es muy normal sentir cierta confusión o preocupación. De repente, empiezas a cuestionarte tu estilo de vida, tus cenas de los fines de semana y tu nivel de actividad física. Este diagnóstico silencioso, porque el colesterol alto rara vez presenta síntomas físicos evidentes hasta que es un problema serio, se convierte en una llamada de atención ineludible.

 

¿Qué hacer?

A partir de ese momento, el objetivo no debería ser alarmarse o buscar remedios mágicos, sino tomar las riendas de la situación.

  • No hay que salir corriendo a buscar dietas restrictivas que resultan imposibles de sostener a largo plazo.

Se trata de adoptar un enfoque completo, entendiendo cómo funciona la fisiología de nuestro cuerpo y buscando el apoyo adecuado tanto en nuestros hábitos diarios como en los valiosos recursos que nos brinda la botánica.

En este sentido, la naturaleza pone a nuestra disposición extractos vegetales con un enorme recorrido tradicional e investigación contemporánea que pueden ser excelentes compañeros de viaje. Veamos cuáles son y cómo pueden ayudarte.

Cómo actúa el colesterol en la salud cardiovascular

Para abordar adecuadamente nuestra vitalidad, el primer paso es desmitificar a nuestro protagonista: el colesterol. A menudo demonizado en la cultura popular, las noticias y los anuncios de televisión, el colesterol no es un invasor maligno, sino una sustancia cerosa y similar a la grasa que resulta absolutamente indispensable para la existencia humana.

Nuestro propio organismo lo produce de forma natural en el hígado y lo utiliza activamente para construir membranas celulares fuertes, sintetizar vitamina D tras la exposición solar y fabricar hormonas fundamentales como los estrógenos, la testosterona o el cortisol.

El problema no es que exista, sino el tráfico que genera en nuestro cuerpo. Como el colesterol es una grasa y nuestra sangre es agua, no pueden mezclarse. Para viajar por el torrente sanguíneo, el colesterol se sube a unos "vehículos" llamados lipoproteínas. Las famosas siglas de tus análisis médicos son, en realidad, estas furgonetas de reparto:

  • LDL (conocido como "colesterol malo")

    Es el camión de reparto que lleva el colesterol desde el hígado a las células.

  • HDL (conocido como "colesterol bueno")

    Es el camión de reciclaje, que recoge el colesterol sobrante de las arterias y lo devuelve al hígado para eliminarlo.

Arteria con colesterol

El atasco ocurre cuando hay demasiados camiones LDL circulando y poco servicio de recogida HDL. Esos camiones acaban aparcando en las paredes de las arterias, oxidándose y formando una placa rígida.

  • El objetivo real no es eliminar el colesterol por completo, sino ayudar al cuerpo a gestionar ese tráfico.

Con buenos hábitos y un apoyo extra de calidad, podemos ayudar a mantener un estilo de vida cardiovascular adecuado. Se trata de darle a tu metabolismo las instrucciones correctas para que todo fluya sin atascos.

El té verde (Camellia sinensis) como aliado en el control de peso y los lípidos

El té verde (Camellia sinensis) es, de forma indiscutible, una de las bebidas naturales más estudiadas, reverenciadas y consumidas de la historia de la humanidad.

A diferencia del té negro, la hoja del té verde no es sometida a un proceso de fermentación u oxidación profunda, lo cual resulta crítico para preservar casi intacta su rica matriz de compuestos bioactivos, entre los que brillan con luz propia las catequinas. La catequina más relevante, abundante y biológicamente activa en esta planta es la epigalocatequina galato, comúnmente conocida por las siglas EGCG.

Una de las propiedades más interesantes y demostradas del té verde es su capacidad para "despertar" nuestro metabolismo. De hecho, numerosos estudios clínicos confirman que el consumo regular de sus extractos ayuda en el control del peso¹.

¿Cómo lo consigue exactamente? La clave está en el trabajo en equipo de sus nutrientes. Las catequinas y la cafeína natural de la hoja se unen para estimular suavemente nuestro cuerpo, lo que contribuye a la oxidación de las grasas.

En términos más sencillos: el té verde enseña a tu organismo a utilizar la grasa acumulada como combustible principal. Al quemar esta reserva de forma más eficiente, resulta mucho más fácil mantener un peso saludable, un factor que es absolutamente indispensable para proteger nuestro corazón a largo plazo.

Hojas secas de té verde

El impacto positivo del té verde va mucho más allá de la báscula. Si lo incorporamos a nuestra rutina diaria, este elemento nos ayuda a regular la proporción LDL/HDL y los niveles de colesterol en sangre2, equilibrando ese "tráfico" del que hablábamos antes.

Sus polifenoles actúan como un escudo protector en nuestras arterias. Evitan que las partículas LDL se oxiden fácilmente y, con ello, el extracto de esta planta contribuye a mantener niveles de colesterol normales o saludables.

Como extra, y haciendo honor a su fama milenaria, tiene un conocido efecto diurético, lo que favorece la eliminación de líquidos y apoya a nuestros riñones en su labor de limpieza diaria.

El aporte de la levadura roja de arroz y la Monacolina K en el control del colesterol

Este ingrediente tradicional, arraigado desde hace siglos en la dietética y en los manuales de herbolaria tradicional china, es el resultado de un delicado proceso natural: la fermentación del arroz blanco (Oryza sativa) utilizando una cepa microscópica de levadura muy concreta denominada Monascus purpureus.

Durante esta fermentación, el arroz adquiere un llamativo color rojizo y genera unas sustancias únicas llamadas monacolinas. La estrella indiscutible de este grupo es la monacolina K. ¿Y por qué es tan especial? Porque la monacolina K funciona en nuestro hígado como un interruptor regulador. Cuando el hígado está produciendo colesterol a un ritmo demasiado acelerado, esta sustancia interviene de manera suave para bajar un poco las revoluciones de esa "fábrica" interna.

Al frenar la producción excesiva desde el origen, es mucho más sencillo que los niveles en sangre se estabilicen. Por eso tiene tanto sentido combinar diferentes plantas para cuidarnos. Mientras una sustancia frena la producción excesiva en el hígado, otra protege las arterias y oxida las grasas.

Levadura roja de arroz

Esta es exactamente la razón por la que optar por fórmulas conjuntas, como un buen extracto de té verde y levadura roja de arroz ecológicos, resulta tan interesante. Nos permite abordar el bienestar de nuestro corazón desde varios frentes a la vez, aprovechando la sabiduría tradicional y el respaldo de la ciencia moderna de una manera sencilla y práctica para el día a día3,4.

Nutrición, ejercicio físico y extractos naturales: La tríada contra el colesterol

Llegados a este punto es obligatorio realizar un ejercicio de honestidad: por muy pura que sea la composición de un extracto natural, este no podrá jamás revertir los daños crónicos provocados por un patrón alimentario destructivo o por un sedentarismo extremo. Para que nuestro cuerpo responda a estos valiosos fitoquímicos, debemos integrarlos en lo que se conoce como la tríada fundamental del bienestar cardiovascular.

Alimentación y dieta mediterránea

El soporte número uno de esta tríada es la alimentación. La dieta mediterránea, aclamada unánimemente por los comités cardiológicos globales, es el caldo de cultivo idóneo para el éxito. Se fundamenta en apartarse radicalmente de grasas hidrogenadas y harinas procesadas, abrazando fuentes de grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas puras como las que ofrecen el aceite de oliva virgen extra, el pescado azul rico en Omega-3, las nueces y el aguacate. De vital importancia es también elevar contundentemente el consumo diario de fibra soluble e insoluble a través de verduras de temporada, leguminosas y avena, puesto que esta fibra actúa como una "red" física en el intestino, atrapando parte del colesterol y los ácidos biliares excretados para facilitar su eliminación fecal antes de ser reabsorbidos al torrente circulatorio.

Ejercicio físico

El soporte número dos es el ejercicio. Sesiones frecuentes de entrenamiento mixto (caminar a paso vivo, rutinas de resistencia en bicicleta, natación y ejercicios de fuerza estructurados) son herramientas insustituibles para inducir un aumento real de la densidad de nuestras lipoproteínas HDL (las transportadoras que limpian las arterias). Además, la actividad física constante mejora la flexibilidad metabólica, alineándose en perfecta sintonía con las propiedades de termogénesis y oxidación de las que hacíamos mención al hablar del té verde.

Suplementación con extractos estandarizados

El tercer soporte es el uso prudente de la suplementación mediante extractos estandarizados. Cuando el ejercicio y la nutrición asumen su liderazgo, los complementos nutricionales dejan de ser "parches de emergencia" y despliegan su vocación real: actuar como potenciadores específicos de salud. Ofrecen nutrientes y compuestos bioactivos en dosis exactas, estables y seguras, cubriendo brechas y proporcionando al metabolismo herramientas sofisticadas para mantener bajo control los parámetros lipídicos a lo largo de las décadas.

¿Por qué generamos colesterol por la noche?

La producción interna de colesterol obedece a nuestro ritmo circadiano, alcanzando su pico máximo de síntesis durante la madrugada. Esto ocurre porque el hígado aprovecha el periodo de descanso y ayuno nocturno para fabricar lípidos sin la interferencia de los procesos digestivos.

Debido a este ciclo fisiológico, suele recomendarse que las ayudas enfocadas en la regulación enzimática hepática (como la levadura roja de arroz) se consuman preferiblemente con la cena. De esta forma, garantizamos que los compuestos activos actúen justo en el momento en el que la "fábrica" del hígado se encuentra a pleno rendimiento.

Consideraciones importantes y contraindicaciones

A pesar de su naturaleza botánica y su alta eficacia, el impacto biológico de estos activos demanda un consumo guiado por la precaución y el sentido común. En relación a la levadura roja de arroz, se recomienda que su aporte no alcance ni supere los 3 mg de monacolinas diarias por toma, con el objetivo primordial de garantizar un margen de tolerancia óptimo y minimizar al máximo la incidencia de molestias musculares o articulares.

Por otro lado, las mujeres gestantes o que se encuentren en fase de lactancia materna, así como la población infantil y los menores de 18 años, no deben consumir estos extractos. Tampoco se recomienda su uso en personas mayores de 70 años sin previo visto bueno de su facultativo. Es fundamental comprender que estos activos botánicos no deben consumirse bajo ningún concepto si ya se está siendo tratado farmacológicamente con estatinas de síntesis médica o fármacos reductores del colesterol, ni debe combinarse con otros suplementos que integren levadura roja. Por último, quienes presenten historiales médicos con daños hepáticos, patologías renales graves o desórdenes musculares activos deben abstenerse y consultar a su médico especialista.

Bibliografía

  1. Green tea supplementation affects body weight, lipids, and lipid peroxidation in obese subjects with metabolic syndrome. Basu, A., Sanchez, K., Leyva, M., Wu, M., Betts, N. M., Aston, C. E., & Lyons, T. J. (2010). Journal of the American College of Nutrition.
  2. Green tea intake lowers fasting serum total and LDL cholesterol in adults: a meta-analysis of 14 randomized controlled trials. Zheng, X. X., Xu, Y. L., Li, S. H., Liu, X. X., Hui, R., & Huang, X. H. (2011). The American Journal of Clinical Nutrition.
  3. Low daily dose of 3 mg monacolin K from RYR reduces the concentration of LDL-C in a randomized, placebo-controlled intervention. Heinz, T., Schuchardt, J. P., Möller, K., Hadick, U., & Hahn, A. (2016). Nutrition Research.
  4. Red Yeast Rice for Hypercholesterolemia. Cicero, A. F. G., Fogacci, F., & Banach, M. (2019). Methodist DeBakey Cardiovascular Journal.

Sobre el autor

Contenido investigado y redactado por el equipo editorial de Anastore.

Revisado y contrastado con la literatura científica por nuestro Departamento de Nutrición e Investigación.

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Este artículo es meramente informativo y no sustituye el consejo de un profesional de la salud.

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