La espirulina: ¿un alga, simplemente?
Sí, es un alga, pero no es tan simple. Excepcional es el modo más adecuado para hablar de la espirulina. Ningún otro elemento contiene un 65% de proteínas y aminoácidos tan puros y equilibrados. Ideal para los deportistas, el fitness o los que desean perder peso, este fruto del mar, cuyo origen se pierde en la noche de los tiempos, concentra una cantidad inusitada de nutrientes activos sobre su salud y su vitalidad diaria.
¿Pero qué cualidades tiene?
Son numerosas. Los amerindios –en particular los incas– ya consumían espirulina cuando los españoles llegaron a su territorio. La espirulina, un alimento completo como pocos, es dos veces más rica en proteínas que la soja y contiene más vitaminas B (B3, B5, B6, B12) que la cebada o el salvado. La espirulina posee también la propiedad de ser rica en hierro asimilable, lo que no siempre sucede con las demás fuentes alimentarias.
Tan rica en minerales como en oligoelementos esenciales, la espirulina contiene una potente mezcla de antioxidantes y de ácidos grasos esenciales como los Omega 3, necesarios para nuestro funcionamiento diario. Este equilibrio y esta sinergia de nutrientes ofrecidos por esta alga excepcionalmente rica encierra una buena parte de sus secretos.
Pobre en azúcares, pero rica en aminoácidos, la espirulina es ideal para la pérdida de peso, preservando al mismo tiempo la salud y el bienestar de los que se preocupan por el exceso de calorías. La espirulina contiene pocas, a pesar de su riqueza en proteínas y en ácidos grasos esenciales. Recientes experiencias científicas han demostrado que la proteína de la espirulina superaba de lejos la caseína en términos de calidad, que ya es una referencia incontestable en el mundo deportivo.
El magnesio, el manganeso, el fósforo y el selenio que contiene de forma natural contribuyen a garantizar sus necesidades más fundamentales en micronutrientes, ofreciéndole al mismo tiempo un amplio e impresionante espectro de antioxidantes: betacaroteno, carotenoides, SOD. La espirulina representa, sin duda, uno de los beneficios mejor preservados de la naturaleza.
¿Qué fuente de espirulina es más beneficiosa para mi salud?
Presente en el mar desde hace millones de años, la espirulina que se utiliza para la fabricación de los complementos alimenticios nace junto a los lagos de la cordillera de los Andes, donde disfruta del aire puro y seco y de una insolación ideal, lejos de la probable contaminación de las corrientes marinas. Perfectamente natural y sin impurezas, la espirulina lo protegerá del estrés dándole la forma de su vida, para luchar con eficacia contra el cansancio, aportándole un complemento inteligente para el deporte y garantizándole bienestar y vitalidad diarios.
 
Alga espirulina ecológica
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