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Centella asiática: propiedades para circulación y colágeno

¿Para qué sirve la centella asiática? Propiedades para la circulación y las piernas pesadas

Circuito sanguíneo en las piernas

Si buscas una forma de apoyar a tu sistema circulatorio frente al desgaste de las largas jornadas estáticas, la centella asiática es uno de los extractos botánicos más respaldados por la investigación en la actualidad. Su acción en nuestro organismo no enmascara las molestias, sino que se centra en tres pilares funcionales: favorece la producción natural de colágeno, ayuda a mantener la elasticidad estructural de las venas y contribuye a aliviar de forma progresiva la sensación de piernas cansadas.

 

 

¿Por qué sentimos las piernas pesadas?

El circuito que tiene que recorrer la sangre

Nuestro cuerpo está diseñado para moverse constantemente. El corazón envía sangre llena de nutrientes y oxígeno hacia nuestras piernas, un viaje de bajada que resulta muy sencillo porque cuenta con la ayuda de la fuerza de la gravedad. Pero el verdadero esfuerzo para nuestro organismo comienza en el viaje de vuelta.

La sangre tiene que subir desde los pies hasta el pecho, y para ello tiene que nadar a contracorriente, venciendo a la gravedad. Para conseguirlo, nuestras venas cuentan con unas pequeñas compuertas o válvulas en su interior. Estas válvulas funcionan de una forma muy sencilla e ingeniosa: se abren hacia arriba para dejar subir la sangre cuando caminamos o nos movemos, y se cierran de golpe herméticamente para evitar que la sangre vuelva a caer hacia los pies.

El problema llega con el estilo de vida actual

Cuando pasamos ocho horas sentados frente a una pantalla o de pie de forma estática, los músculos de las piernas no se mueven lo suficiente como para ayudar a impulsar esa sangre. Como consecuencia, esas pequeñas compuertas del interior de las venas tienen que trabajar bajo muchísima presión durante todo el día y empiezan a cansarse.

Consecuencias para el cuerpo

Las paredes de las venas pierden poco a poco su fuerza y se dan de sí, exactamente igual que una goma elástica que ha sido estirada demasiadas veces y ya no recupera su tamaño original. Al perder su firmeza y ensancharse, esas compuertas internas ya no encajan bien. Dejan de cerrar correctamente. La sangre se estanca en la parte baja de las piernas y el líquido se escapa poco a poco hacia los tejidos de alrededor, provocando esa retención, hinchazón y profunda pesadez que sientes al final del día.

Para qué sirve la centella asiática

Hojas de centella asiática

Existen muchas "soluciones" que en realidad solo ofrecen un alivio pasajero. La centella asiática actúa como un gran aliado para el mantenimiento natural de nuestro sistema circulatorio. A diferencia de otras opciones que simplemente ayudan a orinar más para perder líquidos de forma temporal, o cremas de efecto frío que solo refrescan la piel por unos minutos, esta pequeña planta de hojas redondeadas se centra en el origen del problema que acabamos de explicar.

  • Su principal función es ayudar a mantener el tono y la elasticidad de las venas para favorecer el retorno venoso diario.

Las propiedades de la centella asiática: el secreto está en el colágeno

Lo que caracteriza a esta planta son unos componentes naturales muy concretos que se esconden en su interior. Entre ellos, el más destacado y estudiado recibe el nombre de asiaticósido.

Pensemos en estos componentes naturales de la planta como si fueran pequeños mensajeros. Cuando ingerimos esta planta, estos mensajeros viajan por nuestro cuerpo a través de la sangre hasta llegar a las paredes desgastadas de nuestras venas. Una vez allí, se ponen en contacto directamente con unas células muy especiales, ya que son las encargadas de producir colágeno.

Solemos pensar en el colágeno únicamente cuando compramos una crema antiedad para la cara. Pero el colágeno es mucho más que un secreto de belleza. Es, literalmente, el pegamento que mantiene nuestro cuerpo unido. Es la estructura principal de nuestra casa. Es lo que da firmeza a nuestra piel, sí, pero también es el material de construcción más importante de nuestras venas y vasos sanguíneos.

Con el paso de los años, el estrés y la falta de movimiento, la producción de este pegamento disminuye drásticamente.

  • Las propiedades de la centella asiática ayudan a estimular a estas células para favorecer la síntesis de colágeno, una proteína clave para mantener las estructuras elásticas y resistentes.

Cómo actúa la centella asiática en tu cuerpo

Vamos a ver cómo funciona este proceso en nuestro interior.

1. Alerta a la fábrica de colágeno. Cuando los nutrientes de la planta llegan a la zona afectada, envían una señal de alerta a las células fabricantes de colágeno. Es como si el jefe de una obra hiciera sonar el silbato a primera hora de la mañana para que los trabajadores, que estaban descansando, se pongan inmediatamente en marcha.

2. Creación de material nuevo y resistente. Una vez que estas células se han activado, empiezan a producir colágeno de muy alta calidad. No fabrican un colágeno rígido, sino uno que es fuerte pero a la vez muy flexible. Es exactamente el tipo de material de construcción que necesitan nuestras venas para soportar la presión diaria de la sangre sin romperse ni darse de sí.

3. Apoyo a la estructura venosa. Este nuevo colágeno fresco se va integrando poco a poco en las paredes de las venas que estaban cansadas y estiradas. Con el paso de los días, este aporte de colágeno contribuye a mantener el tono venoso. Podríamos compararlo con un soporte natural que ayuda a las venas a resistir mejor la presión diaria.

4. Cierre de las compuertas. Al favorecer el tono venoso, las válvulas del interior pueden funcionar de forma más eficiente. Esto ayuda a reducir la acumulación de sangre en las extremidades y disminuye la filtración de líquidos. El resultado es que la hinchazón tiende a bajar de forma natural, contribuyendo a un alivio notable de la sensación de pesadez diaria.

Los beneficios de la centella asiática en tu día a día

Calidad de vida

El primer y más importante beneficio es recuperar tu calidad de vida al final de la jornada. Mantener una buena circulación te permite llegar a la noche sintiendo las piernas mucho más ligeras y descansadas. Es una sensación de alivio que cambia el humor y la energía, algo que valoran sobretodo las personas que trabajan muchas horas de pie en comercios, hostelería, o sentadas inmóviles frente al ordenador.

Creación de colágeno también para la piel

Hay un segundo beneficio que suele sorprender gratamente a muchas personas. Como hemos explicado, esta planta funciona estimulando la creación de colágeno. Y el colágeno no sabe de distinciones: se reparte por todo el cuerpo. Al mismo tiempo que estás ayudando a la firmeza de tus venas, le estás dando a tu cuerpo herramientas que ayudan a mantener la piel con un aspecto más hidratado, elástico, suave y con mejor textura. Estás cuidando tu circulación y tu piel en un solo gesto, desde dentro hacia fuera.

Cómo tomar la centella asiática para optimizar sus beneficios

Para que todos estos beneficios sean reales, la forma de consumirla importa mucho. Hacerse una infusión con la planta seca es una bebida agradable, pero es difícil controlar la concentración de compuestos activos que estás ingiriendo. Para un aporte preciso y constante, una excelente opción es recurrir a complementos alimenticios bien formulados.

Formulaciones que emplean un extracto seco estandarizado de centella asiática significa que cada cápsula que te tomas contiene la cantidad exacta y concentrada de compuestos activos que tu cuerpo necesita para empezar a fabricar colágeno de forma diaria y constante, sin depender de la suerte.

Consejos para complementar a la centella asiática

Lo mejor es que acompañes a tu complemento alimenticio con pequeños hábitos que no te costarán mucho esfuerzo:

Muévete aunque estés quieto

Si tu trabajo te obliga a estar en una silla, intenta levantar los talones del suelo y hacer movimientos circulares con los pies bajo la mesa cada hora. Esto despierta a los músculos de los gemelos, que actúan como una bomba natural que ayuda a exprimir y empujar la sangre hacia arriba, quitando mucho trabajo a tus venas.

La regla de los quince minutos

Al llegar a casa, quítate los zapatos, túmbate en la cama o en el sofá y pon las piernas en alto. Lo ideal es que los pies queden por encima de la altura de tu corazón, apoyados en unos cojines, durante unos 15 minutos. Es la forma más rápida, placentera y efectiva de ayudar a tus venas usando la fuerza de la gravedad a tu favor.

La vitamina C es tu mejor compañera

Para fabricar colágeno, tu cuerpo no solo necesita el toque de atención de la centella, sino también los ladrillos para construirlo. La vitamina C es imprescindible en este proceso. Intenta incluir en tu alimentación diaria frutas como el kiwi, naranjas, o verduras como el pimiento rojo para darle a tus células todo el material de construcción que necesitan.

El poder del agua fría

Terminar tu ducha diaria con un repaso de agua más fresca desde los pies subiendo hacia los muslos provoca que las venas se contraigan de golpe. Este simple cambio de temperatura mejora muchísimo la elasticidad de los vasos sanguíneos y potencia el efecto reparador de los extractos vegetales.

Centella asiática: contraindicaciones y precauciones

Siempre que hablamos de bienestar y de introducir cualquier complemento en nuestra dieta, es fundamental ser transparentes y claros. Aunque estamos ante una planta que el ser humano lleva consumiendo desde hace siglos, es importante conocer las posibles contraindicaciones de la centella asiatica.

Su consumo en estómagos muy sensibles podría causar alguna molestia leve si se toma sin haber comido nada. Por ello, siempre es preferible tomarla junto con un vaso de agua durante las comidas.

¿Quién no debe tomarla?

Por precaución general, y debido a que el cuerpo se encuentra en un estado muy delicado, las mujeres embarazadas y en periodo de lactancia deben evitar su consumo, al no existir estudios específicos que garanticen su seguridad para el desarrollo del bebé.

Por otro lado, como ocurre con casi todos los nutrientes botánicos, sus componentes se procesan en el hígado. Las personas que tengan diagnosticadas enfermedades hepáticas graves previas no deben consumirla para no sobrecargar de trabajo a este órgano.

Bibliografía

  1. Ribeiro, L. et al. (2023). Centella asiatica and Its Metabolite Asiatic Acid: Wound Healing and Skin Repair Processes (URL a enlazar en Word: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9966672/). Metabolites, 13(2), 276. [1]
  2. Sun, B. et al. (2025). A review of neuroprotective properties of Centella asiatica (L.) Urb (URL a enlazar en Word: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12427517/). Frontiers in Pharmacology, 16, 12427517. [2]
  3. Kim, J. et al. (2022). Practical Use of Venoactive Drugs for Chronic Venous Disease in Korea (URL a enlazar en Word: https://www.annphlebology.org/journal/view.html?doi=10.37923/phle.2022.20.1.1). Annals of Phlebology, 20(1), 1-6. [3]

Sobre el autor

Contenido investigado y redactado por el equipo editorial de Anastore.

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Este artículo es meramente informativo y no sustituye el consejo de un profesional de la salud.

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