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Ácido Hialurónico: ¿mejor en Cápsulas o en Sérum?

¿Es mejor el ácido hialurónico en cápsulas o en sérum?

Te lavas la cara por la mañana, te aplicas tu crema hidratante de siempre, y al instante notas el rostro suave y reconfortado. Sin embargo, apenas un par de horas después, especialmente si estás en una oficina con calefacción o aire acondicionado, vuelve esa incómoda sensación de tirantez. ¿Por qué ocurre esto?

Por mucha crema que apliquemos en la superficie, la piel es una barrera diseñada precisamente para que las cosas no entren con facilidad. Su trabajo principal es protegernos del exterior.

Esto nos lleva a una de las dudas más comunes cuando buscamos mejorar la hidratación corporal: para mantener la humedad y el aspecto saludable de la piel, ¿es más eficaz aplicar ácido hialurónico directamente sobre el rostro o tomarlo en forma de suplemento?

Para resolver este dilema diario y entender qué opción se adapta mejor a lo que tu cuerpo necesita vamos a ver, de forma muy sencilla, cómo viaja el agua por nuestra piel y qué papel juega el ácido hialurónico.

 

 

De qué está compuesta nuestra piel

Para comprender por qué a veces las cremas parecen no ser suficientes, ayuda mucho imaginar nuestra piel como si fuera una casa de dos pisos.

El piso de arriba, el que vemos y tocamos a diario, es la epidermis. Funciona como el tejado de la casa. Su misión es hacer de escudo contra el viento, el frío, la contaminación y evitar que el agua que tenemos dentro se evapore rápidamente hacia el exterior.

El piso de abajo, llamado dermis, son los cimientos y las paredes de la casa. Es una capa mucho más gruesa donde se encuentra lo que podríamos llamar el "colchón" de la piel. Este colchón está formado por fibras que le dan firmeza (como el colágeno) y una sustancia gelatinosa que rellena todos los huecos, manteniendo la estructura hidratada y flexible. El protagonista indiscutible de esa gelatina natural es el ácido hialurónico.

¿Y qué hace el ácido hialurónico?

El ácido hialurónico es, básicamente, un tipo de azúcar que nuestro cuerpo fabrica por sí mismo. Tiene una cualidad que lo hace único: funciona como una esponja superpotente. Es capaz de atrapar y retener una cantidad de agua muchísimo mayor que su propio peso. En nuestro organismo, esta reserva natural de agua está directamente relacionada con el volumen de la piel y forma parte del líquido presente en nuestras articulaciones.

¿Cuál es el problema con el ácido hialurónico que fabricamos?

Que con el paso de los años, las "fábricas" naturales de nuestro cuerpo se vuelven un poco más perezosas y producen menos cantidad de este azúcar. Al haber menos "esponjas" en el colchón de la piel, este retiene menos agua, pierde su volumen y empezamos a notar la piel más seca o menos elástica.

Para compensar esta bajada de producción, tenemos dos caminos: ayudar desde fuera (el tejado / sérum) o ayudar desde dentro (los cimientos / cápsulas).

Sérum de acido hialurónico: el escudo protector contra la sequedad

Moléculas de sérum de ácido hialurónico atravesando la piel

Cuando usamos cosmética, estamos trabajando exclusivamente en el piso de arriba, en el tejado de nuestra piel.

A lo largo del día, nuestra piel pierde agua de forma constante. El agua se evapora hacia el exterior, un proceso que empeora muchísimo en invierno por los contrastes entre el frío de la calle y las calefacciones, o en verano por el sol y el aire acondicionado. Todo este estrés ambiental "roba" la humedad de nuestro rostro.

Aquí es donde entra en juego el uso tópico. Al aplicarlo sobre la piel, el ácido hialurónico crea una especie de capa o película invisible que respira, pero que evita que el agua de nuestro cuerpo se escape. Además, al ser una molécula que atrapa la humedad, es capaz de captar el agua que hay en el ambiente y mantenerla sobre nuestra piel.

Qué es el peso molecular y por qué es importante

Es interesante saber que en los cosméticos existen diferentes tamaños de esta molécula (lo que también se conoce como peso molecular):

  • Las moléculas grandes

    Son como pelotas de tenis intentando pasar por un colador. No pueden entrar en la piel, así que se quedan en la superficie. Su trabajo es formar un escudo protector que aporta un confort inmediato y deja la piel suave al tacto.

  • Las moléculas pequeñas

    Son más diminutas y logran colarse un poco más abajo, pero siempre dentro de las capas superficiales. Ayudan a retener agua un poco más adentro, dando una sensación de mayor hidratación.

El uso diario de un sérum facial con ácido hialurónico aprovecha estas propiedades. Al tratarse de un producto de base acuosa, se absorbe rápidamente y sus ingredientes se depositan en la capa más externa, ayudando a frenar la pérdida de agua diaria.

Sin embargo, esta hidratación no llega al "piso de abajo" ni al torrente sanguíneo, donde reside el verdadero colchón de soporte.

Ácido hialurónico en cápsulas: hidratación desde la raíz

Si el sérum cuida el tejado, tomar ácido hialurónico como suplemento es la forma de regar las raíces y nutrir los cimientos de la casa.

Durante mucho tiempo se creyó que tomar ácido hialurónico por vía oral no servía de nada porque los jugos del estómago lo degradaban, impidiendo su asimilación. Sin embargo, la evidencia científica actual muestra un panorama distinto.

Cómo llega el ácido hialurónico desde el estómago hasta la piel

Cuando lo ingerimos, nuestro sistema digestivo no lo destruye, sino que lo "corta" en pedazos más pequeños y manejables. Estos trocitos pasan a través de los intestinos y llegan a la sangre. Una vez en el torrente sanguíneo, el cuerpo se encarga de repartirlos allá donde más se necesitan.

A través de la sangre, estos pequeños fragmentos llegan a la dermis (el piso de abajo de la piel) y al líquido que baña nuestras articulaciones. Al incorporarse a la matriz de los tejidos, aportan componentes estructurales. Además, investigaciones recientes sugieren que la presencia de estos fragmentos podría interactuar con las células para apoyar la síntesis natural de nuestro propio ácido hialurónico. Es decir, actúa como un recordatorio para nuestras "fábricas" internas.

Biotecnología: La alternativa moderna y limpia

Un aspecto muy importante cuando hablamos de ingerir este ingrediente es saber de dónde viene.

  • En el pasado, la única forma de conseguirlo era extrayéndolo de animales, como las crestas de los gallos, lo cual no era la opción más limpia ni apta para todo el mundo.

Por suerte, hoy en día no hace falta recurrir a eso. Las opciones modernas utilizan un ácido hialurónico producto de biotecnología. Esto significa que se obtiene a través de un proceso de fermentación natural (parecido a cómo se hace el yogur o la masa madre, pero a nivel de laboratorio) utilizando bacterias beneficiosas.

¿El resultado? Un ingrediente de origen totalmente vegetal, apto para veganos, respetuoso con el medio ambiente y con un grado de pureza altísimo. Esto asegura que lo que llega a tu estómago es limpio y el cuerpo lo reconoce y asimila con total normalidad.

¿Por qué elegir si puedes tener ambos? Sérum y cápsulas

Después de ver cómo funciona cada uno, la respuesta al dilema de si es mejor la vía oral o la tópica es sencilla: no hay que elegir. Son dos formas de cuidado que se complementan a la perfección porque hacen trabajos totalmente distintos. Cuidar la piel requiere sentido común; de poco sirve tener unos cimientos muy fuertes si el tejado tiene goteras, y viceversa.

Para que quede más claro, aquí tienes un resumen de cómo se complementan el sérum y las cápsulas de ácido hialurónico:

Característica Sérum (desde fuera) Cápsulas (desde dentro)
¿Dónde trabaja? En la superficie (la barrera externa de la piel). En la profundidad (capas internas y articulaciones).
¿Qué hace exactamente? Frena la evaporación de agua por culpa del clima y suaviza al tacto. Aporta materia prima desde la sangre al colchón interno de la piel.
¿Cuándo se nota? Proporciona una sensación de alivio e hidratación muy rápida. Es un trabajo de fondo; los resultados acompañan el ciclo natural del cuerpo.
El objetivo principal Proteger nuestra "fachada" frente al viento, frío y aire acondicionado. Mantener la estructura y las reservas de agua generales del organismo.

 

Si tu piel está expuesta constantemente a calefacciones fuertes, notas tirantez superficial o simplemente buscas esa sensación de frescor por las mañanas, el uso de un sérum es el paso lógico.

Si, por el contrario, sientes que necesitas un apoyo general porque la hidratación externa no te resulta suficiente, o buscas un mantenimiento más profundo y a largo plazo que también tenga en cuenta otras zonas del cuerpo, la suplementación oral te aporta esa base desde el interior.

Combinar ambos métodos es la forma más completa de ayudar a tu cuerpo a gestionar sus reservas de agua, protegiendo lo que tienes dentro y evitando que las agresiones de fuera lo estropeen.

Precauciones y efectos secundarios del ácido hialurónico

El ácido hialurónico destaca por ser una sustancia muy amable con nuestro cuerpo, ya que nosotros mismos lo producimos de manera natural. Su uso es muy seguro, pero siempre es bueno tener en cuenta algunos detalles.

Al aplicarlo sobre la piel, los problemas son casi inexistentes. Solo en casos muy raros, o si el sérum lleva otros perfumes añadidos, podría notarse un leve enrojecimiento pasajero.

Al tomarlo en cápsulas, la digestión suele ser normal, aunque algunas personas con el estómago algo más delicado podrían notar digestiones un poco pesadas los primeros días.

¿Quién no debería tomarlo?

Como norma de precaución general, las mujeres embarazadas o que estén dando el pecho deben evitar tomarlo en suplementos, simplemente porque no hay estudios suficientes en estas etapas. Igualmente, si tienes algún tratamiento médico específico, siempre es recomendable consultar con tu médico antes de empezar a tomarlo.

Bibliografía

  1. Oral Hyaluronic Acid Supplement: Efficacy in Skin Hydration, Elasticity, and Wrinkle Depth Reduction. Amin, P., Sarabi, A., Choe, S., Scott, S., Suh, S., & Mesinkovska, N. A. (2025). Journal of Drugs in Dermatology, 24(9), 910-919.
  2. Multicenter evaluation of a topical hyaluronic acid serum. Robinson, D. M., Vega, J., Palm, M. D., Bell, M., Widgerow, A. D., & Giannini, A. (2022). Journal of Cosmetic Dermatology, 21(9), 3848-3858.

Sobre el autor

Contenido investigado y redactado por el equipo editorial de Anastore.

Revisado y contrastado con la literatura científica por nuestro Departamento de Nutrición e Investigación.

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Este artículo es meramente informativo y no sustituye el consejo de un profesional de la salud.

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