Omega 3 DHA, capital de salud cerebral y visual

Los ácidos grasos poliinsaturados (PUFAs) juegan un papel fundamental para la salud (1). Dentro de esta familia destacan los ácidos grasos Omega 3 presentes de forma natural en alimentos como los pescados azules y sus aceites, algunas semillas y sus aceites, algas o alimentos enriquecidos (2). Es numerosa la bibliografía que relaciona un consumo adecuado de Omega 3 con la salud cardiovascular, cerebral, visual o fetal y que además señalan que estos ácidos grasos Omega 3 están considerados esenciales, es decir, el cuerpo humano no es capaz de producirlos en cantidad suficiente y que por tanto deben ser aportados a través de la alimentación y/o la suplementación (3) (4).

Dentro de la familia de ácidos grasos Omega 3 destacan los denominados de cadena larga, el ácido eicosapentaenoico (EPA) y especialmente el ácido docosahexaenoico (DHA) ya que éste juega un papel fundamental en la salud visual al convertirse en elementos estructurales básicos que forman parte de los lípidos de la retina (5), así como para el normal funcionamiento del sistema inmunitario, la salud cardiovascular y el normal funcionamiento del cerebro (6)(7).

Por estos beneficios demostrados para la salud de las personas, numerosas empresas trabajan con suplementos alimenticios a base de Omega 3 pero no todos son iguales ni presentan la misma calidad.

Criterios de calidad de los complementos de Omega 3

Para hacer una correcta selección basta con plantear una serie de sencillas preguntas:

¿Qué cantidad tomar de Omega 3?

a respuesta la proporciona el propio panel de expertos de la EFSA que concluye que el mantenimiento de la salud cardiovascular comienza con dosis de 250 mg de Omega 3 de cadena larga (como el EPA y el DHA) al día y que dosis de hasta 5 g de estos ácidos grasos Omega 3 al día no supone un riesgo para la salud de los adultos (8).

Por tanto, el margen para trabajar con suplementación en Omega 3 es amplio, comenzando con un mínimo de 250 mg de la suma de EPA y DHA y hasta un máximo de esos 5 g al día para salvaguardar la premisa más importante en cuanto a los complementos, la salud de los consumidores.

¿Qué tipo de Omega 3 adquirir?

Una vez que la EFSA, tras años de investigación, lanza un mensaje a los consumidores de tranquilidad en cuanto a la dosis, la siguiente cuestión es en relación a las fuentes de obtención de esta grasa saludable.

Entre las principales fuentes alimentarias de Omega 3 para la fabricación de complementos nutricionales encontramos los aceites de pescado además de algunos aceites de semillas, el krill o las algas. En cuanto a las fuentes vegetales, estas son ricas en un tipo de ácido graso Omega 3 denominado ácido alfa linolénico (ALA), cuya actividad biológica y beneficio en el organismo puede ser menor que el aporte directo de EPA y el DHA ya que ALA es precursor de estas moléculas y hay muchos factores que pueden dificultar esta conversión (9) (10). Por tanto, a la hora de elegir un complemento alimenticio parece mejor opción optar por aquellos que aportan directamente DHA, especialmente si están estandarizados. Los estudios apuntan a que los suplementos dietéticos con ALA o EPA tienen poco efecto sobre los niveles en sangre de DHA, mientras que el consumo de suplementos con DHA sí consigue elevar estos niveles plasmáticos (11).

Por esa razón, el producto Omega 3 DHA de Anastore garantiza un 49% de estandarización precisamente en DHA, lo que supone un aporte de 500 mg por dosis diaria.

¿Cuál es la calidad de la materia prima utilizada en la fórmula?

En cuanto al uso de aceites de pescado y algas se pone en entredicho la calidad nutricional de algunos de estos ingredientes y la posible presencia de metales pesados en estos alimentos y los complementos elaborados a partir de ellos.

Un ejemplo reciente es el aceite de salmón. Ha sido tan ampliamente demandado durante años para la fabricación de complementos alimenticios a base de Omega 3 que los estudios han informado de los salmones de piscifactoría alimentados con piensos (de baja calidad nutricional) han dado como consecuencia reducidos niveles en EPA y DHA en el músculo de estos peces,  lo que traduce en una reducción de la calidad y el valor nutricional (12) (13). En cuanto a los metales pesados, los estudios evidencian que si bien el consumo regular de pescado azul, y sus valiosos PUFA, tienen un beneficio en la prevención cardiovascular, estos peces pueden ser fuente de metales pesados y que un elevado consumo de mercurio probablemente inhibe los efectos beneficiosos de los ácidos grasos Omega 3 en la prevención de enfermedades coronarias (14).

Por eso el producto Omega 3 DHA de Anastore utiliza fuentes naturales de la máxima calidad garantizada por Omegavie® (15), que solo utiliza aceites marinos y de algas fabricado en Francia, libres de salmón y de metales pesados, de alta pureza y estabilidad. 

¿Cómo conseguir que los productos de Omega 3 sean estables?

Los ácidos grasos poliinsaturados (PUFA) son particularmente sensibles a la oxidación, es decir, se estropean con facilidad en contacto con el oxígeno o por calor (16).
Los estudios han demostrado que al oxidarse estos aceites pierden gran parte de sus propiedades químicas, nutricionales y sensoriales y que por tanto, el estado de oxidación de un aceite es uno de los parámetros más importantes para evaluar la calidad de los aceites (17).

Prueba de ello es un estudio que analizó 32 productos a base de aceite de pescado del mercado neozelandés y concluyó que el 69% de estos suplementos contenía menos EPA/DHA de lo declarado en la etiqueta y se sugirió que precisamente la oxidación había contribuido a esa disminución del contenido en estos ácidos grasos y por tanto de su calidad (18). Pero no es un caso aislado. Un estudio llevado a cabo en 2015 en Estados Unidos en el que se analizaron 47 suplementos a base de aceite de krill, pescado y algas determinó que el 70% de los productos analizados no contenía la cantidad de EPA y DHA declarada en el etiquetado (19). Y es que la proliferación de complementos alimenticios a base de aceite de pescado debido a sus múltiples beneficios para la salud lleva al consumidor a buscar productos que garanticen la estabilidad de los productos, es decir, productos que no se hayan oxidado y que contengan precisamente la cantidad de EPA y DHA que se declara (20).

Es evidente que esta comprobación no la puede realizar el propio consumidor por lo que algunas empresas serias de complementos alimenticios trabajan con estándares de calidad que garantizan la estabilidad de los aceites que utilizan como materia prima de sus productos para ofrecer garantías a los consumidores. Ejemplo de ello es la garantía Qualitysilver® (21), una tecnología desarrollada para garantizar que los aceites ricos en ácidos grasos poliinsaturados están protegidos de los factores oxidativos, volviéndolos más estables lo que se traduce en un mantenimiento adecuado de la cantidad de ácidos grasos y sus cualidades nutricionales y organolépticas y alarga la vida útil del producto final.

¿El producto es respetuoso con el medio ambiente?

La salud del planeta, repercute de forma directa en la salud de todos.

En el año 2005 nació una organización internacional sin ánimo de lucro denominada Friend of the sea® (22) que aboga por la protección de la vida marina y la conservación de los océanos. Dado que muchos complementos de omega 3 están formulados a base de aceites de pescado, parece una buena iniciativa buscar productos que dispongan del sello y la certificación de esta entidad para asegurar que la materia prima utilizada respeta la sostenibilidad de las actividades de captura y la acuicultura. Bueno para la salud y bueno para el planeta.

Y respondiendo de manera afirmativa a estas cuestiones, el producto Omega 3 DHA de Anastore está elaborado con Aceite de pescado (Qualitysilver®), estandarizado al 49% en DHA. La dosis diaria del producto aporta 500 mg de DHA procedente de aceite de pescado producido en Francia bajo la garantía Omegavie®, libre de salmón (procede de atún y/o sardina, caballa y boquerón), puro, altamente estable y obtenido de manera respetuosa con los recursos marinos. Así, este aceite cuenta con la certificación Friend of the Sea®.
 

Bibliografía

(1) Anti-inflammatory effects of omega 3 and omega 6 polyunsaturated fatty acids in cardiovascular disease and metabolic syndrome. Tortosa-Caparrós E, Navas-Carrillo D, Marín F, Orenes-Piñero E. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26745681
(2) Dietary sources of omega 3 fatty acids: public health risks and benefits. Tur JA, Bibiloni MM, Sureda A, Pons A. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22591897
(3) Omega-3 fatty acids EPA and DHA: health benefits throughout life. Swanson D, Block R, Mousa SA. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22332096
(4) Omega-3 fatty acids: a comprehensive review of their role in health and disease. Yashodhara BM, Umakanth S, Pappachan JM, Bhat SK, Kamath R, Choo BH. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19329703
(5) Docosahexaenoic acid preserves visual function by maintaining correct disc morphology in retinal photoreceptor cells. Hideo Shindou, Hideto Koso, Junko Sasaki, Hiroki Nakanishi, Hiroshi Sagara, Koh M. Nakagawa, Yoshikazu Takahashi, Daisuke Hishikawa, Yoshiko Iizuka-Hishikawa, Fuyuki Tokumasu, Hiroshi Noguchi, Sumiko Watanabe, Takehiko Sasaki and Takao Shimizua.  https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5519357/
(6) Extracted from the European Commission compilation list, under EFSA validation (ID 2905/ ID2914/ ID 533/ ID 540).
(7) COMMISSION REGULATION (EU) No 432/2012 of 16 May 2012 establishing a list of permitted health claims made on foods, other than those referring to the reduction of disease risk and to children’s development and health.
(8) Scientific Opinion on the Tolerable Upper Intake Level of eicosapentaenoic acid (EPA), docosahexaenoic acid (DHA) and docosapentaenoic acid (DPA). EFSA Journal 2012;10(7):2815
https://www.efsa.europa.eu/en/efsajournal/pub/2815
(9) EPA+DHA, but not ALA, Improved Lipids and Inflammation Status in Hypercholesterolemic Adults: A Randomized, Double-Blind, Placebo-Controlled Trial. Zhou Q, Zhang Z, Wang P, Zhang B, Chen C, Zhang C Su Y. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/30900815
(10) Long-chain n-3 PUFA: plant v. marine sources. Williams CM, Burdge G. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16441943
(11) Alpha-Linolenic acid supplementation and conversion to n-3 long-chain polyunsaturated fatty acids in humans. Brenna JT, Salem N Jr, Sinclair AJ, Cunnane SC; International Society for the Study of Fatty Acids and Lipids, ISSFAL.  https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19269799
(12) Individual differences in EPA and DHA content of Atlantic salmon are associated with gene expression of key metabolic processes. Siri S. Horn, Anna K. Sonesson, Aleksei Krasnov, Hooman Moghadam, Borghild Hillestad, Theo H. E. Meuwissen, and Bente Ruyter. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6405848/
(13) Requirements of n-3 very long-chain PUFA in Atlantic salmon (Salmo salar L): effects of different dietary levels of EPA and DHA on fish performance and tissue composition and integrity. Bou M, Berge GM, Baeverfjord G, Sigholt T, Østbye TK, Romarheim OH, Hatlen B, Leeuwis R, Venegas C, Ruyter B. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/28112067/
(14) [Mercury, fish, fish oil and the risk of cardiovascular disease]. [Article in Norwegian] Landmark K, Aursnes I. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/14743238
(15) http://www.polaris.fr/english/products/the-ultimate-requirement/
(16) Prevention of Fish Oil Oxidation. Kazuo M. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/30542006
(17) Fatty Acid Composition as a Predictor for the Oxidation Stability of Korean Vegetable Oils with or without Induced Oxidative Stress. Jung-Mi Yun and Jeonghee Surh. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3866755/
(18) Fish oil supplements in New Zealand are highly oxidised and do not meet label content of n-3 PUFA. Albert BB, Derraik JG, Cameron-Smith D, Hofman PL, Tumanov S, Villas-Boas SG, Garg ML, Cutfield WS. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25604397/
(19) A comparison of actual versus stated label amounts of EPA and DHA in commercial omega-3 dietary supplements in the United States. Kleiner AC, Cladis DP, Santerre CR. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25044306/
(20) Quality analysis of commercial fish oil preparations. Ritter JC, Budge SM, Jovica F.  https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23255124
(21) http://www.polaris.fr/english/products/the-ultimate-requirement/
(22) https://friendofthesea.org/