Probióticos frescos

Probióticos frescos

La fórmula contiene fibras y bacterias lácteas frescas

Para reforzar la salud intestinal y las defensas naturales

 

1 unidad

3 + 1 gratis
3,5 miles de millones de bacterias / 60 cápsulas
  29,00 €
  87,00 € (116,00 €)

PRINCIPALES INDICACIONES: patologías intestinales, infecciones intestinales, escasez de lactasa, hipercolesterolemia, antibioterapia, úlceras, cefaleas crónicas, encefalopatía hepática

Probióticos frescos

3,5 miles de millones de bacterias / 60 cápsulas

Ref. JJ12 | En Stock

29,00 €

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LOTE: D06226
FECHA DE CADUCIDAD: 31/05/2012

Contenido neto: 36 g

Fabricado en Francia
 
Nuestra mezcla de probióticos y fibras contribuye al buen equilibrio bacteriano del intestino.
•    Facilita el tránsito intestinal, fuente del bienestar digestivo.
•    Refuerza el sistema inmunitario favoreciendo el crecimiento de las bacterias más resistentes a los agentes patógenos.
•    Mejoran la absorción de los alimentos y la asimilación de los minerales como el magnesio, por ejemplo.
¡Todo ello contribuye a una sensación general de bienestar!

Lo mejor del producto

Inédito : Bacterias lácteas frescas. Para garantizar el contenido anunciado (3,5 miles de millones de bacterias por cápsulas) aconsejamos voluntariamente como fecha límite de consumo de este producto un máximo de 6 meses (en lugar de los 24 legalmente admitidos). Las bacterias lácteas mueren si no se cumplen con determinadas condiciones. Su condición depende en gran parte del proceso de conservación (duración, temperatura). Todos nuestros productos se conservan a una temperatura constante de 4º C.

 

INGREDIENTES: Por cada cápsula (3,5 miles de millones de bacterias lácteas) : 350 millones de Lactobacillus acidophilus ; 350 millones de lactobacillus bulgaricus ; 350 millones de lactobacillus plantarum ; 350 millones de lactobacillus brevis ; 350 millones de actobacillus casei ; 350 millones de lactobacillus rhamnosus ; 350 millones de lactococcus lactis ; 350 millones de bifidobacterium bifidum ; 350 millones de bifidobacterium infantis ; 350 millones de bifidobacterium breve

OTROS INGREDIENTES: Actilight® (fibras de oligosacáridos), maltodextrina, lubricante (E572): estearato de magnesio, cápsula vegetal (HMPC, agua, colorante (E171): dióxido de titanio (según la directiva 2006/33/CE))

ALERGIAS: No contiene alérgenos ni OGM (según directiva 2003/89/CE).

FABRICACIÓN Y GARANTÍA DE CALIDAD: Este complemento alimentario se fabrica en un laboratorio en el que se cumplen las normas BPF(Los BPF son las Buenas Prácticas de Fabricación de la Industria Farmacéutica europea (en inglés GMP Good Manufacturing Practice).

Distintos análisis, disponibles on line, han demostrado el contenido de principios activos. Actilight®, nuestra mezcla de frcutoligosacáridos, es un producto natural obtenido mediante técnicas biotecnológicas a partir de remolachas cultivadas en Europa gracias al uso de un enzima producido por el Aspergillus Níger, un hongo microscópico utilizado en la industria alimenticia. Al tener una composición estable, el Comité Científico de la Comisión Europea ha autorizado su uso come ingrediente alimenticio desde 1994.
Este producto se deberá consumir en un plazo máximo de 6 meses para garantizar la conservación de las bacterias vivas. Normativa ISO 9001

CONSEJOS DE USO: 3 cápsulas al día (una antes de cada comida), con medio vaso de agua y según los consejos de su médico.

PRECAUCIONES: Se desaconseja para mujeres embarazadas o en periodo de lactancia. No superar la dosis diaria recomendada.

ADVERTENCIAS: Este producto no sustituye una alimentación equilibrada. Si el usuario está siguiendo un tratamiento médico, es aconsejable que consulte a su médico antes de tomar este producto. Su uso es indicado para adultos. Guardar lejos del alcance de los niños.

INSTRUCCIONES DE ALMACENAMIENTO: Conservar en el frigorífico a una temperatura máxima de 4° C.

Los prebióticos (fibras de oligosacáridos como Actilight®) aportan elementos nutritivos que estimulan el crecimiento de las bacterias buenas ya presentes en el intestino. Los prebióticos (cepas seleccionadas de bacterias como el lactobacillus, lactococcus o el bifidobacterium… ) refuerzan su población en número.
Con este doble efecto “bifidogénico” complementar, los prebióticos y los prebióticos ejercen una triple acción:
•    Facilita el tránsito intestinal, fuente del bienestar digestivo.
•    Refuerza el sistema inmunitario favoreciendo el crecimiento de las bacterias más resistentes a los agentes patógenos.
•    Mejoran la absorción de los alimentos y la asimilación de los minerales como el magnesio, por ejemplo.

Los probióticos (“por la vida”) son bacterias “buenas” que aprovechando nuestras vías digestivas hasta el intestino grueso (o colon) regeneran nuestra flora intestinal (que cuenta ya con unos 100.000 miles de millones de bacterias buenas aproximadamente). Los probióticos más comunes son fermentos lácticos llamados Bifidobacterium o Lactobacillus.

Los lactobacilos  son bacterias lácteas naturales presentes en el estómago humano, pero también en el intestino y en el colon. Su actividad enzimática favorece la reducción de la acidez del canal digestivo. Participan en la mejora del equilibrio micróbico del canal digestivo y aseguran la correcta protección contra infecciones (promoviendo el equilibrio de la flora intestinal). Por último, aumentan la absorción intestinal del colesterol disminuyendo el índice de riesgo de problemas cardiacos. Es preciso recordar también sus propiedades antiinfecciosas. Sobre todo con respecto al helicobacter pylori, una bacteria responsable de los trastornos gástricos y, en términos de úlcera, del cáncer de estómago y de toda una serie de problemas relacionas con el sistema inmunitario, cardiovascular o cutáneo. De esta forma, el 20% de los que padecen cefaleas crónicas serán afectados también por el helicobater pylori:  en este último caso, los estudios demuestran que los pacientes que siguen un tratamiento a base de lactobacillus durante varios meses a largo plazo sufren menos de dolores de cabeza, o de forma más soportable, con respecto a los que han elegido un tratamiento clásico…
Las bifidobacterias como el bifidobacterium bifidum son especialmente apreciadas por sus efectos anti-tumorales. El bifidobacterium infantis ha sido comprobado con éxito entre las mujeres con síndrome de intestino irritable.

Los prebióticos (“antes de la vida”) son ingredientes alimenticios, así como las fibras, como por ejemplo, Actilight® (fructo-oligosacárido), muy bifidogénico (alimentan las bifidobacterias ya presentes en la flora intestinal). El consumo de Actilight®, según más de 80 estudios clínicos realizados en los últimos años, tiene un efecto positivo sobre el sistema inmunitario (resistencia a las enfermedades), el tránsito intestinal (digestión) y la absorción de los minerales(absorción del magnesio).

El lactobacillus acidophilus es un probiotico (micro-organismo viviente y no patógeno), en éste caso una bacteria láctea. Que vive naturalmente en el estómago humano, pero igualmente en el intestino y en el colon, éste es un eje de la respuesta fundamental para diversas patologías y está considerado como uno de los productos de mayor rendimiento en la higiene intestinal.



Este micro-organismo participa en la mejoría del equilibrio microbiano del tubo digestivo y asegura igualmente una protección contra las infecciones favoreciendo la flora intestinal. Ha sido igualmente demostrado que las actividades enzimáticas del lactobacillus favorece la reducción de la ácidez del tubo digestivo. El lactobacillus completa, de otro lado, la acción de los enzimas de ya presentes en el intestino y permite el tratamiento de las carencias en lactase.



La acción del lactobacillus ne se para aquí. Su rol en la absorción intestinal del colesterol está actualmente demostrado; éste disminuye la tasa y reduce los riesgosal que los problemas cardíacos. Este permite el tratamiento, de algunos problemas intestinales, como el de la diarréa como consecuencia de una antibioterapia. Por último, la mejoría clínica de pacientes que sufren de una encelofalopatía hepática está comprobada, cuando estos siguen un tratamiento en lactobacillus.

Sus propiedades anti-infecciosas son igualmente impresionantes. Sobretodo con respecto al helicobacter pilori, que es una bacteria responsable de las infecciones gástricas y, al final de una úlcera e incluso de un cáncer al estómago. Esta bacteria, ha sido puesta en evidencia igualmente en todo una serie de infecciones ligadas al sistema inmunitario, al sistema cardio-vascular y al de la piel. En fin, 20 % de las enfermos que sufren de cefalea crónica serian infectados por el helicobater pilori. En éste último caso, los estudios muestran que los pacientes que siguen un tratamiento de lactobacillus durante algunos meses enseguida sufren de menos dolores de cabeza y de esta manera la enfermedad sería más soportable, que aquellos que han seguido un tratamiento clásico.