
INGREDIENTES: Por una cápsula: 50 mg de extracto seco purificado de uva, dosificado al 80 % mínimo en polifenoles (es decir, 40 mg) y al 55 % mínimo de procianidinas (es decir, 27.5 mg), 10 mg de Poligonum cuspidatum dosificado al 50% mínimo en resveratrol (es decir, 5 mg).
OTROS INGREDIENTES: maltodextrina, cápsula de gelatina
ALERGIAS: No contiene alérgenos ni organismos genéticamente modificados (según la directiva 2003/89/CE).
FABRICACIÓN Y GARANTÍA DE CALIDAD: Este complemento alimenticio está fabricado por un laboratorio que cumple las normas BPF, de acuerdo con la normativa farmacéutica en vigor. Las normas BPF son las Buenas Prácticas de Fabricación de la Industria Farmacéutica Europea (en inglés GMP: Good Manufacturing Practice). El contenido en principios activos está garantizado por el método de análisis de la espectrometría de infrarrojos. Puede consultar estos análisis en línea.
CONSEJOS DE USO: 2 a 4 cápsulas al día tomadas con medio vaso de agua, con las comidas y según las indicaciones de su terapeuta.
PRECAUCIONES: Desaconsejado para las personas que padecen trastornos renales y hepáticos graves. Desaconsejado para mujeres embarazadas o en periodo de lactancia. No superar la dosis diaria recomendada.
ADVERTENCIAS: Este producto no puede sustituir a una alimentación equilibrada. En el caso de que se encuentre usted siguiendo un tratamiento médico, es preferible que consulte con su terapeuta. Uso exclusivo para adultos. No dejar al alcance de los niños.
INSTRUCCIONES DE ALMACENAMIENTO: Conservar en lugar fresco y seco, al abrigo de la luz.
A nivel venoso, la acción del resveratrol se conoce gracias al " French paradox ": una alimentación rica en grasas que genera sin embargo menos accidentes cardiovasculares que en los países anglosajones. En efecto, el resveratrol inhibe la oxidación del LDL colesterol así como la agregación plaquetaria. Paralelamente, reduce la tasa de colesterol y el nivel de triglicéridos. Por último, induce un efecto vasodilatador en el sistema arterial. En cuanto a los OPC, éstos tienen grandes propiedades antioxidantes que les permiten ralentizar o incluso invertir los daños de la arteriosclerosis. También actúan sobre la insuficiencia venosa que provoca la formación de varices. En efecto, atenúan la inflamación de las venas y el dolor resultante, a la vez que favorecen también la vasodilatación. Aunque no hagan desaparecer las varices existentes, los OPC las alivian y también pueden, evidentemente, prevenir su aparición.
Con respecto al cáncer, ahora se sabe que el resveratrol impide la formación de células cancegírenas, detiene la proliferación de las células malignas y actúa al igual que un antiinflamatorio. Este antioxidante también inhibe la acción de la proteína NK-kappa B, que protege a las células cancegírenas contra las terapias destinadas a destruirlas como, por ejemplo, la quimioterapia. Por último, al transformarse el resveratrol a lo largo del transito intestinal en un compuesto cuya estructura es similar a la de los estrógenos, reduce la incidencia de los cánceres de mama o de próstata. ¡Además, esta metabolización específica del resveratrol permite evitar los riesgos de osteoporosis y depresión durante la menopausia!
La acción del resveratrol se extiende a otras patologías. Su eficacia también se ha demostrado en la lucha contra la extensión de tejidos fibrosos que sigue al infarto de miocardio (1), en el tratamiento de la gripe (2), e incluso en el tratamiento de ciertas enfermedades neurodegenerativas (3)(4).



































